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El CBD y los animales: estado de los conocimientos y precauciones

El CBD, esa pequeña molécula procedente del cáñamo, se presenta cada vez más como un suplemento para nuestros amigos de cuatro patas. ¿Qué se sabe realmente de sus efectos en el perro y el gato? Adentrémonos juntos en lo que dice la investigación, en lo que todavía no dice y en las precauciones que conviene conocer. El CBD no es un medicamento veterinario: antes de darle cualquier cosa a su animal, consulte a su veterinario.

Bienestar animal y CBD

I. ¿Qué es el CBD y de dónde procede?

El CBD, o cannabidiol, es una molécula presente en la planta de cáñamo, que pertenece a la misma familia que el cannabis. Sin embargo, a diferencia del THC, otra molécula procedente del cannabis, el CBD no tiene efectos psicotrópicos. Eso no significa que esté exento de riesgos: se han descrito efectos adversos (somnolencia, trastornos digestivos, aumento de las enzimas hepáticas) e interacciones con ciertos medicamentos. Además, en algunos productos pueden quedar trazas de THC, que es tóxico para el perro y el gato.

El cáñamo es una planta robusta y versátil, utilizada desde hace milenios para fabricar textiles, cuerdas, papel y muchos otros productos. El aceite de CBD para animales se extrae de esta planta, en particular de las flores, para obtener un producto natural y rico en cannabidiol.

II. El sistema endocannabinoide en los animales

¿Sabía usted que los animales, al igual que los seres humanos, tienen un sistema endocannabinoide? Este sistema está compuesto por receptores presentes en todo el cuerpo del animal, en particular en el cerebro, los órganos, los tejidos y el sistema inmunitario. El CBD interactúa con este sistema, que interviene en diversas funciones del organismo, como la inflamación, el dolor o la ansiedad, según mecanismos todavía poco conocidos.

En los perros y los gatos, este sistema endocannabinoide desempeña un papel importante en el equilibrio del organismo. Eso explica el interés de los investigadores por el CBD, sin que pueda deducirse de ello un beneficio para la salud del animal.

Bienestar del perro, mujer y CBD

III. Lo que explora la investigación en los animales

Los estudios veterinarios sobre el CBD siguen siendo escasos, a menudo breves y realizados con muestras pequeñas. Estas son las vías estudiadas con más frecuencia, sin que ninguna esté demostrada:

  • Dolor y artrosis: algunos ensayos en perros con artrosis exploran un efecto sobre el dolor y la movilidad, con resultados dispares. La artrosis de un animal mayor requiere un seguimiento veterinario.
  • Ansiedad y estrés: algunos trabajos se centran en situaciones nuevas o que provocan miedo, como los fuegos artificiales, las tormentas, los viajes en coche o las mudanzas; sus resultados no permiten sacar conclusiones.
  • Sueño y apetito: estas vías se mencionan, pero están muy poco estudiadas. Un animal que duerme mal o deja de comer debe ser examinado, porque estos signos pueden revelar una enfermedad.
  • Epilepsia: se han realizado pequeños ensayos en perros epilépticos, sin conclusiones firmes. No modifique nunca el tratamiento de un animal epiléptico ni le añada nada sin el acuerdo de su veterinario.
  • Sistema inmunitario : se han descrito propiedades antioxidantes en laboratorio. Algunos trabajos con células exploran también el cáncer, pero nada permite hablar de prevención ni de tratamiento: un animal con cáncer debe ser atendido por un veterinario.
  • Pelaje y piel: la piel también tiene receptores del sistema endocannabinoide, lo que suscita investigaciones. Los picores o irritaciones persistentes suelen tener una causa (parásitos, alergia) que solo el veterinario puede identificar.

Bienestar de los animales y CBD

IV. Antes de darle CBD a su animal

Existen diferentes formas de productos con CBD para animales, como aceites, premios masticables, cápsulas e incluso productos tópicos. Ninguno es un medicamento veterinario autorizado: su composición y su contenido real de CBD o de THC varían de un producto a otro.

No hay ninguna dosis validada para el perro ni para el gato. No improvise: solo su veterinario puede valorar, según el estado de salud y los tratamientos de su animal, si procede plantearse un producto de este tipo.

V. Testimonios: por qué ser prudente

Muchos propietarios de animales cuentan en internet sus experiencias con el aceite de CBD. Estos relatos son sinceros, pero no constituyen pruebas, por varias razones:

  • Un testimonio no permite distinguir el efecto de un producto de una evolución natural, de un cambio en el entorno del animal o de la expectativa de su propietario, que puede percibir una mejora donde no la hay.
  • Un gato que se esconde y se niega a comer, o un perro mayor que cojea, presenta signos que pueden revelar una enfermedad: un examen veterinario permite encontrar la causa y proponer un tratamiento adecuado.

Estos límites explican por qué solo estudios rigurosos permitirán algún día saber lo que el CBD aporta, o no, a nuestros animales de compañía.

Hoja de cáñamo, bienestar y CBD

VI. Transparencia y trazabilidad de los productos

Si su veterinario considera que puede plantearse un producto con CBD, la calidad importa: origen del cáñamo, método de extracción y ausencia de contaminantes.

La transparencia y la trazabilidad son esenciales. Un fabricante serio publica los resultados de análisis de laboratorio independientes para cada lote, con el contenido real de CBD y de THC. Muestre estos análisis a su veterinario.

VII. CBD en el perro y el gato: conocimientos todavía limitados

El CBD despierta un interés real en medicina veterinaria, pero los conocimientos siguen siendo limitados: no se ha demostrado ninguna eficacia en el perro ni en el gato, no hay ninguna dosis validada y existen efectos adversos. El bienestar de su compañero pasa ante todo por una alimentación adecuada, ejercicio, atención y un seguimiento veterinario regular. El CBD no es un medicamento veterinario: antes de darle cualquier cosa a su animal, consulte a su veterinario.

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