CBD y salud mental: ¿qué se sabe?
El CBD es objeto con regularidad de nuevas investigaciones científicas. Procedente del cáñamo industrial (Cannabis Sativa), no tiene efectos psicotrópicos como el otro cannabinoide tan famoso, el THC. En Francia, el CBD no es un estupefaciente y la venta de productos procedentes de variedades de cáñamo autorizadas (menos de un 0,3 % de THC) está permitida (Consejo de Estado (Conseil d'État), 29 de diciembre de 2022, n.º 444887); los alimentos con CBD, en cambio, no lo están. Algunos estudios exploran sus efectos sobre el estado de ánimo y el estrés, sin permitir sacar conclusiones: el CBD no es un medicamento, y un ánimo decaído de forma persistente merece la opinión de un médico.
CBD y THC, ¿qué diferencia hay?
El cannabis ha sido criticado durante mucho tiempo por su alto contenido de THC. El THC, al igual que el CBD, es un cannabinoide que actúa sobre el sistema nervioso central. Está prohibido porque provoca efectos psicotrópicos. Durante mucho tiempo, el CBD (cannabidiol) se vio perjudicado por la reputación de su popular primo. Hicieron falta años de esfuerzo para lograr la legalización de la venta y el consumo de CBD. Y aunque hoy el CBD es más conocido, todavía hay muchos misterios en torno al cannabidiol. Es importante entender que el término cannabis designa una familia de plantas. Por ejemplo, el cannabis recreativo se produce a partir de la planta Cannabis Indica. El CBD, en cambio, se produce a partir del Cannabis Sativa, más conocido como cáñamo industrial, rico en cannabidiol (CBD) y pobre en THC. Es fácil entender por qué el CBD se confunde a menudo con el THC, ya que ambos proceden de la misma familia de plantas, llamada Cannabaceae (cannabis). Sin embargo, sus efectos sobre la salud no son comparables. Pero una buena salud mental no se reduce a un producto. Todos queremos estar en forma cada día y tener una mentalidad que nos permita alcanzar nuestros objetivos. Pero a veces las cosas no salen como nos gustaría.
Estos son 7 consejos para conservar una mente de acero:
Fijarse objetivos:
Es difícil alcanzar una meta sin haberse fijado objetivos claros. Puede dividir el camino que le llevará a su meta en etapas más pequeñas, que, por supuesto, habrá que celebrar.
Dormir bien:
¡Dormir es salud! Si no tiene la cabeza «despejada» porque el cansancio le domina, su ánimo estará por los suelos. Por eso, descansar cuando lo necesite y dormir lo suficiente deben ser prioridades. Nunca se repetirá lo suficiente.
Comer bien:
Somos lo que comemos. Los pequeños caprichos y placeres de la comida son necesarios y sientan bien. No obstante, para estar en forma, conviene que sigan siendo puntuales. Su alimentación habitual debe ser rica en verduras, frutas y grasas saludables.
Salir:
Salga, muévase, expóngase a la luz del día. Nuestro cuerpo está hecho para el movimiento y, además, al exponerlo a la luz del día, producirá vitamina D, esencial para gozar de buena salud.
Relacionarse:
Las relaciones sociales son esenciales para tener buen ánimo. Estamos hechos para vivir en sociedad, para compartir con otras personas.
Moverse:
El deporte permite a nuestro cerebro liberar endorfinas, la hormona del placer. Además de gozar de mejor salud gracias a la actividad deportiva, también estará de mejor humor.
Apoyarse:
Cuídese y sepa pedir ayuda. Algunos investigadores plantean la hipótesis de un «déficit de endocannabinoides», que sigue sin demostrarse: nada justifica tomar CBD a diario. Desde hace milenios, la humanidad utiliza el cáñamo para alimentarse y vestirse; pero ante la ansiedad, la depresión o los trastornos del sueño, hay que consultar a un médico o a un psicólogo, ya que el CBD no es un medicamento.





