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¿Se puede dar CBD a los niños?

El CBD es un producto que no deja a nadie indiferente. En Internet se encuentran muchos testimonios de padres que se lo han dado a sus hijos. Pero ¿se puede dar CBD (cannabidiol) a un hijo sin peligro? Es una pregunta frecuente, y planteársela es una muestra de sentido común. La respuesta es no, salvo prescripción médica: le explicamos por qué.

Niños y CBD: prudencia

¿Qué es el CBD?

El CBD está muy de moda desde que la justicia confirmó la legalidad de su venta en Francia (Tribunal de Casación (Cour de cassation) en 2021, y después Consejo de Estado (Conseil d'État) el 29 de diciembre de 2022 para las flores y hojas con un 0,3 % de THC como máximo). Se le atribuyen propiedades sobre la ansiedad, el sueño o el comportamiento de niños autistas o con TDAH, sin que ninguna esté demostrada. Única excepción: un medicamento a base de cannabidiol está autorizado, con receta, para ciertas epilepsias raras infantiles. El CBD (acrónimo de cannabidiol) es una molécula presente de forma natural en el cáñamo. Es el segundo cannabinoide más estudiado después del THC (tetrahidrocannabinol). También es el cannabinoide que suele encontrarse en mayor concentración en el cáñamo industrial.

Cáñamo y cannabis, ¿qué diferencia hay?

La respuesta es sencilla: ninguna. El cáñamo es cannabis y el cannabis es cáñamo. Se trata de la misma planta. Incluso deberíamos decir la misma familia de plantas. En efecto, esta familia de plantas llamada Cannabis agrupa 3 variedades:

  • Cannabis Sativa o cáñamo industrial, que posee una concentración muy alta de CBD (cannabidiol) y una cantidad insignificante de THC (un 0,3 % como máximo, conforme a la ley). De esta variedad procede el CBD.
  • Cannabis Indica, rico en THC y pobre en CBD: es el cannabis recreativo, conocido por sus efectos psicoactivos. Su consumo es ilegal en la mayoría de los países.
  • Cannabis Ruderalis, pobre tanto en CBD como en THC. No tiene ninguna utilidad conocida.

¿Cómo se obtiene el CBD?

Como hemos visto, el CBD (cannabidiol) se extrae del Cannabis Sativa. Existen varios métodos de extracción del CBD:

  • La extracción con disolventes: disolventes químicos de distinta naturaleza, como el etanol, el alcohol isopropílico, el propano o el butano. Este método, poco costoso, no está exento de riesgos, ya que es casi imposible eliminar la totalidad del disolvente utilizado una vez terminado el producto. Esto expone al consumidor a ciertos riesgos para la salud.
  • La extracción con aceite: es el método menos costoso y tiene la ventaja de no requerir productos químicos. Sin embargo, es poco eficaz y la cantidad de CBD extraída será baja.
  • La extracción con CO2 supercrítico: es hoy el método que permite obtener un CBD de gran calidad, sin disolventes ni aditivos, con buena eficacia. El CBD obtenido con esta técnica es de gran pureza. Sin embargo, eso no garantiza la ausencia total de THC: solo un análisis de laboratorio puede comprobarlo.

¿En qué formas se encuentra el CBD?

El CBD se presenta en distintas formas: aceites, flores, cosméticos. Los productos para ingerir (aceites alimentarios, cápsulas, caramelos) no están autorizados como alimentos en la Unión Europea (Reglamento sobre nuevos alimentos (UE) 2015/2283), y su venta es ilegal en Francia. Los caramelos y gominolas con CBD, que parecen golosinas, presentan además un riesgo de ingestión accidental por parte de los niños: guarde cualquier producto con CBD fuera de su alcance.

¿Puedo dar CBD a mi hijo?

Hay muchas razones por las que un padre o una madre puede sentir la tentación de dar CBD a su hijo:

  • un mejor sueño
  • reducción de la ansiedad o de las crisis de ansiedad
  • para los niños con TDAH
  • para los niños con autismo
  • para los niños asmáticos
  • o incluso para combatir las crisis epilépticas.
  • etc.

Estas preocupaciones son legítimas, pero todas requieren una opinión médica. Nunca dé CBD a un niño por iniciativa propia. Es cierto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyó que el cannabidiol no presenta potencial de abuso ni de dependencia, pero eso no significa que carezca de riesgos para un niño: se han descrito efectos adversos (somnolencia, trastornos digestivos, daño hepático a dosis altas) e interacciones con otros medicamentos, puede haber trazas de THC y no hay ninguna dosis validada en niños fuera del medicamento prescrito. Para la epilepsia, este medicamento (Epidyolex) solo está autorizado para ciertas formas raras (síndromes de Dravet y de Lennox-Gastaut, esclerosis tuberosa), bajo seguimiento médico. El CBD que se vende en tiendas no es un medicamento: para el sueño, la ansiedad, el TDAH, el autismo o el asma de su hijo, consulte a su médico o a su pediatra.

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