El CBD en la alimentación
Como ocurre con todos los productos de éxito, el CBD (cannabidiol) se declina en multitud de productos. Los productos alimentarios no escapan a la regla: tiendas, e incluso comercios de alimentación (ecológica), los han ofrecido. Sin embargo, estos alimentos no están autorizados: el CBD no está autorizado como alimento en la Unión Europea (Reglamento sobre nuevos alimentos, Novel Food, (UE) 2015/2283), y el Ministerio de Agricultura francés recordó el 20 de mayo de 2026 que su venta es ilegal en Francia.
Caramelos de CBD con sabor a menta, limón o miel, tabletas de chocolate o bebidas con cannabidiol: estos productos no pueden, por tanto, venderse legalmente en Francia. Siguen estando permitidas las semillas de cáñamo, el aceite de semillas de cáñamo y las hojas de cáñamo para infusión, siempre que no estén enriquecidas con CBD.
¿Qué es el CBD?
El CBD o cannabidiol es una molécula que se encuentra en las flores del cáñamo industrial (Cannabis Sativa). Esta gran planta, que puede alcanzar los 5 metros, la cultiva el ser humano desde hace miles de años. El cáñamo se utilizaba por sus fibras muy resistentes, que permitían fabricar ropa y cordajes. También se utilizaba en la alimentación, ya que sus semillas son ricas en nutrientes y permiten obtener un aceite nutritivo (las semillas no contienen CBD). Por último, el cáñamo se utilizaba por sus flores ricas en CBD y en THC. Hoy en día, el cáñamo se ha seleccionado para que casi no contenga THC: tanto en la Unión Europea como en Francia, el contenido de THC de las variedades cultivadas no debe superar el 0,3 %. No obstante, pueden quedar trazas de THC en los productos con CBD.
¿Qué dice la investigación sobre el CBD?
El CBD es objeto de numerosos trabajos, pero no se autoriza ninguna declaración de propiedades saludables al respecto. Estas son las principales líneas estudiadas:
- La inflamación: estudios preclínicos en animales (BUCCELLATO et al. 2011, MECHA, et al. 2013, KOZELA et al. 2013, RIBEIRO et al. 2012) exploran un efecto antiinflamatorio; estos resultados no se pueden trasladar al ser humano.
- El dolor: algunas investigaciones se interesan por él, con resultados dispares que no permiten extraer conclusiones.
- El estrés y la ansiedad: algunos ensayos con muestras pequeñas exploran esta vía, sin una conclusión establecida.
- El sueño: hay trabajos en curso, pero nada permite afirmar que el CBD mejore el sueño. El CBD no es un medicamento: ante cualquier problema de salud, consulte a un médico.

¿CBD en sus platos?
Desde siempre, el cáñamo, y más concretamente sus semillas, ha formado parte de la alimentación humana; solo más recientemente ha surgido la idea de incorporar el CBD procedente de las flores. Sin embargo, esta práctica no está autorizada: los alimentos enriquecidos con CBD están sujetos al Reglamento sobre nuevos alimentos y no han recibido ninguna autorización. Los estudios describen, además, una absorción baja del cannabidiol por vía oral, ya que una parte se degrada durante la digestión.
Los aceites de CBD presentados para un uso sublingual también terminan tragándose: vendidos como producto para ingerir, están sujetos a las mismas normas que los alimentos con CBD.
Añadir CBD a la alimentación no es, por tanto, una práctica recomendable. En cambio, el aceite de semillas de cáñamo, que no contiene CBD, es un alimento autorizado con verdaderas cualidades nutricionales: es rico en omega 3 y 6, en minerales y en vitaminas. Además, aportará a sus platos el sutil sabor del cáñamo, que no dejará de sorprender a sus invitados.
¿Cómo utilizar el cáñamo en la cocina?
¿Le gusta preparar usted mismo sus platos? Las semillas de cáñamo peladas y el aceite de semillas de cáñamo se prestan a numerosas recetas. Las semillas se añaden a ensaladas, cereales del desayuno, yogures o masas de pan; el aceite se utiliza como aliño, en una vinagreta, una sopa templada o un batido. Las hojas de cáñamo no enriquecidas también pueden prepararse en infusión. Ni la resina ni las flores de CBD están destinadas a la cocina. La cantidad de aceite dependerá de sus gustos: empiece con una cucharadita y aumente según el sabor deseado.
Algunas reglas que conviene respetar:
- En la medida de lo posible, mezcle el aceite de cáñamo con otra grasa para suavizar su sabor: según sus recetas, mantequilla, un lácteo, miel, chocolate u otros aceites vegetales.
- Utilícelo crudo o a baja temperatura para preservar sus cualidades alimentarias: rico en ácidos grasos poliinsaturados, es sensible al calor, así que cuidado con los golpes de calor.
Úselo con moderación. El cáñamo tiene un sabor sutil, pero particular. Conviene, por tanto, empezar poco a poco para apreciar mejor su aroma.
¿Cómo se fabrica el aceite de CBD?
Estos son los principales procedimientos de fabricación de un extracto de CBD.
Conocer el proceso de extracción de los cannabinoides
Existen 3 técnicas de extracción del CBD a partir del cáñamo (Cannabis Sativa):
- La extracción con CO2 supercrítico: este método es costoso, pero también perfectamente limpio. Se utiliza desde hace muchos años en varias industrias: alimentaria, cosmética y farmacéutica. Permite aislar con precisión la molécula o moléculas deseadas conservando sus propiedades. Como la temperatura de extracción es muy baja, las moléculas sensibles al calor, como los fitocannabinoides (CBD, CBG, etc.) y los terpenos, quedan protegidas. El producto obtenido mediante este procedimiento es muy puro: es el método más limpio de los tres.
- La extracción del CBD mediante aceites vegetales: el cannabidiol se extrae de las flores con ayuda de aceites vegetales (aceite de cáñamo, de oliva, de sésamo, etc.). Este método es poco eficaz y el producto final es pobre en cannabinoides.
- La extracción con disolventes: muy barato, este método de extracción del CBD debe evitarse. La extracción con disolventes se realiza a partir de alcohol isopropílico, butano, propano o etanol. Con mucha frecuencia deja residuos en el producto final. Tenemos una opinión totalmente negativa sobre los aceites producidos con esta técnica debido a los riesgos de contaminación por disolventes.
¿Su CBD es de amplio espectro?
Hoy en día se encuentra un gran número de productos con CBD: bálsamos, aceites, pero también caramelos y otros alimentos, estos últimos no autorizados a la venta en Francia. A veces es complicado orientarse entre todos los artículos que se ofrecen. Un producto de amplio espectro conserva varios compuestos de la planta. El efecto séquito designa la hipótesis de una sinergia de todas las sustancias contenidas en el cáñamo (Cannabis Sativa): los cannabinoides (CBD, CBG, CBN, etc.), pero también los flavonoides y los terpenos. Esta hipótesis sigue siendo discutida y no está demostrada en el ser humano. Recuerde sobre todo que el CBD no se cocina, a diferencia de las semillas y del aceite de semillas de cáñamo. El CBD no es un medicamento: ante cualquier problema de salud, consulte a un médico.









