¡Crac!
¡Ay! Accidente de tráfico, enfermedad, caída, pelea o juegos: las ocasiones de fracturarse un hueso son numerosas para nuestros amigos los gatos. Vamos a descubrir juntos las principales causas de fractura en los felinos, cómo las trata el veterinario y lo que la investigación explora acerca del CBD (cannabidiol).
¿Qué es una fractura?
Una fractura es una rotura parcial o total de un hueso. Incluso puede ocurrir que un hueso se rompa en varios puntos. Esta rotura puede deberse a múltiples causas, como una caída, un golpe, una fractura por fatiga, la osteoporosis, etc. La lesión puede ser cerrada o abierta (con desgarro de la piel del gato), y el hueso puede incluso haberse desplazado, con fragmentos o sin ellos. Existe una fractura propia de los gatitos y gatos jóvenes: la fractura en tallo verde. En estos pequeños pacientes, el esqueleto aún no es tan sólido como en un gato adulto. Es, por tanto, más bien blando, y se rompe como lo haría una rama de madera verde. Así, el hueso del gatito o del gato joven no llega a partirse, sino que más bien se dobla con desgarros óseos.
Diagnóstico
Si cree que su gato se ha fracturado un hueso, acuda de urgencia a su veterinario. Él le hará todas las preguntas necesarias (circunstancias, hora de la lesión, localización del dolor, etc.) y realizará un examen clínico de su animal. Tras el examen, una radiografía permitirá confirmar el diagnóstico, situar con precisión el lugar de la lesión ósea y, eventualmente, recoger otras informaciones importantes (si hay otras roturas en el mismo hueso, si hay otros huesos rotos, etc.).
Tratamiento
Una vez bien establecida la naturaleza de la lesión, el veterinario volverá a colocar el hueso fracturado en su posición anatómica normal, de forma manual o quirúrgica. Después se inmovilizará la parte lesionada, para que el hueso del gato pueda cicatrizar y recuperar su solidez. Pueden administrarse analgésicos para disminuir el dolor. Una vez bien consolidado el hueso, un periodo de rehabilitación (fisioterapia para gatos) permite recuperar una movilidad adecuada.
CBD y cicatrización ósea
El CBD (cannabidiol) es una sustancia que forma parte de los célebres cannabinoides. Se obtiene a partir del cáñamo industrial (Cannabis Sativa). A diferencia de su primo, el cannabis recreativo rico en THC (Cannabis Indica, ilegal), el cannabis Sativa casi no contiene THC, un 0,3 % como máximo, por eso la venta de CBD es legal en Francia bajo ciertas condiciones. El cannabidiol (CBD) interesa a los investigadores, en particular por sus posibles efectos sobre la inflamación y el dolor, sin que nada esté demostrado. Esto es lo que han explorado algunos trabajos sobre la cicatrización ósea, realizados en ratas.
- Científicos de la Universidad de Jerusalén observaron, en un estudio publicado en 2015, una mejora de las propiedades biomecánicas de la consolidación de fracturas en ratas tratadas con cannabidiol.
- Estos trabajos describen también una estimulación, en el animal de laboratorio, de enzimas implicadas en la reticulación del colágeno, una proteína muy importante en la construcción del tejido conjuntivo.
Estos resultados preclínicos, obtenidos en ratas, no permiten concluir que exista un efecto en el gato. El tratamiento de una fractura sigue siendo cosa del veterinario (reducción, inmovilización, analgésicos, rehabilitación). El CBD no es un medicamento veterinario: antes de darle cualquier cosa a su animal, pida la opinión de su veterinario.









