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CBD y depresión

CBD y depresión

CBD y depresión: hacer balance

La depresión es una enfermedad que afecta al 15 o 20 % de la población a lo largo de su vida. Los síntomas son una gran tristeza, fatiga, ansiedad y una sensación de sufrimiento constante. Los efectos negativos en la vida profesional y social son a veces extremadamente importantes para los enfermos. La depresión es una enfermedad que se trata con psicoterapia y medicamentos antidepresivos.

Las distintas formas de depresión

La depresión es una enfermedad que puede presentarse de distintas formas:

  • Un estado depresivo mayor: este estado se caracteriza por una gran tristeza que dura al menos dos semanas. Los efectos de la enfermedad tienen un impacto considerable en la vida de la persona enferma.
  • La depresión posparto: esta enfermedad afecta a alrededor del 15 % de las mujeres que acaban de dar a luz. Se trata de una depresión profunda, mezclada con ansiedad, estrés y trastornos del estado de ánimo. Los primeros síntomas se manifiestan durante el primer mes tras el parto. Sin tratamiento, puede durar varios meses.
  • La depresión estacional: aparece con la llegada del otoño o del invierno, con la disminución de la luminosidad y el acortamiento de los días. Sus efectos son una disminución de la energía y el ánimo por los suelos. Diferentes estudios han mostrado que en Europa alrededor del 4,5 % de la población se ve afectada por este fenómeno, en su gran mayoría mujeres.

Los síntomas

La depresión provoca varias manifestaciones en la persona enferma, que afectan tanto al cuerpo como a la mente.

Síntomas físicos más frecuentes:

  • Gran fatiga
  • Trastornos del sueño
  • Dificultades intelectuales (ralentización, menor concentración, dificultad para memorizar, etc.)
  • Dolores (migrañas, problemas digestivos, etc.)
  • Trastornos del apetito, con una posible variación del peso

Síntomas psicológicos más frecuentes

  • Una profunda tristeza, con ansiedad y estrés
  • Una pérdida de interés por actividades que normalmente resultan agradables.
  • Una desvalorización y un sentimiento de culpa
  • Pensamientos suicidas

¡Hay que consultar!

Si siente una o varias de estas manifestaciones, le recomendamos que consulte rápidamente a su médico. Cuanto antes se trate la depresión en su evolución, más fácil será la curación. Su médico de familia u otro especialista podrá determinar si padece depresión u otro trastorno que pueda causar manifestaciones similares.

Tratamiento

La depresión se trata, y es perfectamente posible curarse. Un doble abordaje, con psicoterapia y medicamentos antidepresivos, da excelentes resultados.

  • Las psicoterapias: son cuidados de la mente que buscan liberar la palabra de la persona enferma, con el fin de identificar las causas de la depresión. La relación entre el paciente y el terapeuta se basa en la confianza; sin miedo a ser juzgado o criticado, la palabra es libre.
  • Los medicamentos antidepresivos: tienen como misión reducir los síntomas y sus consecuencias, pero también prevenir posibles recaídas. La eficacia de los antidepresivos no es inmediata: generalmente son necesarias de 2 a 4 semanas antes de observar una mejoría de los síntomas de la depresión.

CBD y depresión

El CBD (cannabidiol) es una molécula que forma parte de la familia de los cannabinoides presentes en el cannabis. El cannabis, como planta, agrupa tres subespecies:

  • Cannabis Sativa, también llamado cáñamo industrial: rico en CBD (cannabidiol) y muy pobre en THC (menos del 0,3 %)
  • Cannabis Indica: muy pobre en CBD y muy rico en THC
  • Cannabis Ruderalis: pobre en CBD y pobre en THC.

El THC también forma parte de los cannabinoides, pero está clasificado como estupefaciente, ya que provoca potentes efectos psicotrópicos. El CBD, a diferencia del THC, no tiene ningún efecto de colocón y no está clasificado como estupefaciente en Francia; allí está permitida la venta de flores y hojas de cáñamo con menos del 0,3 % de THC. En cambio, los alimentos enriquecidos con CBD (aceites para ingerir, cápsulas, chicles) no están autorizados en la Unión Europea, por falta de autorización como nuevos alimentos. En los últimos años, el CBD es objeto de numerosos estudios, en ámbitos como las enfermedades neurodegenerativas o los dolores crónicos, pero también la ansiedad, el estrés y la depresión. En el caso de la depresión, estos trabajos son sobre todo preclínicos:

  • En 2015, un estudio de la Universidad de Cantabria, en España, realizado en ratones, se interesó por la acción del CBD sobre las vías de señalización de la corteza cerebral (serotonina y glutamato).
  • En 2016, un estudio israelí, también en animales, exploró vías comparables.

Estos resultados en animales no permiten concluir que exista un efecto en el ser humano: el CBD no es un tratamiento de la depresión y no sustituye ni la psicoterapia ni los antidepresivos. El CBD no está exento de riesgos: se han notificado efectos adversos (somnolencia, trastornos digestivos, alteración de las enzimas hepáticas a dosis altas) y puede interactuar con ciertos medicamentos. No interrumpa nunca un antidepresivo sin consejo médico. El CBD no es un medicamento: ante cualquier problema de salud, pida la opinión de un médico. Si tiene pensamientos suicidas, llame al 3114, número nacional francés de prevención del suicidio, disponible las 24 horas, o al 112 (número europeo de emergencias).

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