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Cultivo de Cannabis sativa (cáñamo industrial) en interior (indoor)

Como muchas plantas, el cáñamo (Cannabis sativa, rico en CBD) puede cultivarse en exterior (outdoor) o en interior (indoor). Cada cultivador pondrá todo su empeño en elegir bien su modo de cultivo, ya que, como veremos, según el método elegido, los resultados en materia de crecimiento, floración y calidad pueden ser muy diferentes.

Cultivo de Cannabis sativa

Los diferentes usos del cáñamo industrial

El cultivo del cáñamo es una práctica milenaria: los primeros rastros de uso del cáñamo (cannabis) se remontan a hace unos 11.500 a 10.200 años, en yacimientos prehistóricos de Europa del Este y de Japón (Long et al., Vegetation History and Archaeobotany, 2017). Así, el cannabis, o cáñamo, sería una de las primeras plantas cultivadas por el ser humano. El cultivo del cannabis era primordial, ya que los beneficios de esta planta eran numerosos:

  • Las flores y los cogollos servían de remedios en la medicina tradicional de la época, pero también en ciertos ritos.
  • Las fibras del tallo permitían confeccionar ropa resistente, ataduras y cuerdas sólidas.
  • Las semillas nutritivas permitían obtener un aceite rico en nutrientes; los residuos sólidos de la extracción de este aceite servían para alimentar a los animales.

Hoy en día, el cultivo del cáñamo (Cannabis sativa) ha adquirido una amplitud considerable. Se cuentan nada menos que 25.000 usos diferentes:

  • Biocarburante
  • Bioplásticos
  • Alimento y cama para animales
  • Textiles y ropa
  • Construcción
  • Productos cosméticos
  • Medicina
  • etc.

El cultivo indoor (interior)

Una producción de CBD indoor

El cultivo de Cannabis sativa (cáñamo) para la producción de CBD en interior permite a los cultivadores controlar todos los parámetros, como la luz, la temperatura, la humedad o los nutrientes que se aportan a las plantas. Este método permite asegurar la producción, semana tras semana, hasta la floración de las plantas.

La producción de CBD en interior por parte de los cultivadores industriales responde a ciertas reglas que permiten obtener plantas hermosas, que darán un CBD abundante y de calidad.

Todo empieza por la elección de la variedad de cannabis. Los cultivadores tienen una elección limitada en materia de variedades, ya que solo algunas están autorizadas para el cultivo en Francia y en Europa: inscritas en el catálogo común de variedades de la Unión Europea, deben presentar obligatoriamente un contenido de THC inferior al 0,3 % (en Francia, orden ministerial del 30 de diciembre de 2021). El cultivo de cannabis rico en THC sigue prohibido. Para evitar la confusión con el cannabis ilegal rico en THC, el cannabis legal (pobre en THC, pero rico en CBD) también se llama cáñamo industrial. Una vez elegidas las semillas, puede empezar el cultivo, y hay que vigilar de cerca numerosos parámetros para obtener una buena floración de las plantas de Cannabis sativa y, por tanto, una cosecha importante:

La luz

Para obtener una buena floración y plantas en plena salud en interior, los cultivadores deben proporcionar a su cultivo una luz artificial lo más parecida posible a la luz del sol. Si bien la iluminación es importante durante todo el crecimiento de la planta, es durante la floración de las plantas de cáñamo cuando la calidad de la luz y la duración de la iluminación son más importantes.

El sustrato y los nutrientes

En exterior, las semillas de Cannabis sativa desarrollan, tras su germinación, una red de raíces amplia y profunda para captar el agua presente en el suelo, así como los nutrientes necesarios para su crecimiento. El cultivo en interior (indoor) es diferente: cada planta se coloca sola en una maceta llena de un sustrato favorable para su buen crecimiento, y los aportes regulares de abono, rico en nutrientes, permiten un crecimiento y una floración más rápidos que en exterior (outdoor).

La temperatura

Bien resguardadas en su invernadero interior, las plantas de Cannabis sativa se mantienen a temperatura constante desde la germinación hasta la floración. Unas temperaturas demasiado bajas o demasiado altas pueden frenar el buen desarrollo de las plantas, o incluso detenerlo. En la fase de floración, en el cultivo indoor se suele mantener una temperatura de entre 20 y 25 grados.

La humedad

En interior, la regulación de la humedad (el agua presente en el aire) es fundamental para la buena salud de las plantas. Durante la germinación de las semillas, una humedad demasiado elevada podría favorecer el moho; a la inversa, una humedad insuficiente podría secar las semillas de cannabis. Para una buena cosecha, y según las variedades de cannabis, una humedad relativa del 40 al 50 % es ideal.

El agua

El riego de las plantas es un parámetro importante, ya que también influye en la humedad del espacio de cultivo. Por eso, cada maceta se riega poco, pero con regularidad.

Si todos estos parámetros se controlan bien semana tras semana, la calidad y la cantidad de CBD serán excelentes.

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