El CBD despierta cada vez más interés entre los deportistas, tanto aficionados como profesionales. Muchos se interesan por él en relación con la recuperación, el estrés o la conciliación del sueño, pero los estudios en deportistas siguen siendo escasos y no permiten sacar conclusiones. El CBD no es ni una solución milagrosa ni un medicamento.
En este artículo hacemos balance de lo que es el CBD, de lo que lo distingue de un producto dopante, del estado de la investigación en deportistas y de las normas antidopaje que se aplican, con las precauciones que conviene conocer.
I. CBD: ¿qué es y cómo funciona?
Quizá se pregunte qué es exactamente el CBD y qué dice de él la investigación en el deporte. Respondamos ahora a esta pregunta.
El cannabidiol, o CBD, es una sustancia presente en el cáñamo (Cannabis Sativa). A diferencia de su primo, el tetrahidrocannabinol (THC), el CBD no tiene efectos psicoactivos y, por tanto, no provoca sensación de «colocón». Dicho de otro modo, el CBD no altera la mente; sus efectos sobre el organismo son objeto de investigación.
Para entender mejor cómo funciona el CBD, imagine nuestro cuerpo como una orquesta. Cada instrumento, o sistema, toca su propia melodía, y todos deben estar afinados para crear una armonía perfecta. Nuestro sistema endocannabinoide (SEC) actúa como director de orquesta y ayuda a regular y equilibrar los demás sistemas del cuerpo. El CBD interactúa con el SEC, sin que se sepa todavía con precisión con qué consecuencias en el ser humano.
Entonces, ¿puede considerarse el uso del cannabidiol una forma de dopaje? Para responder a esta pregunta, es esencial examinar las diferencias entre el dopaje tradicional y el uso del CBD en un contexto deportivo.
II. El CBD frente al dopaje: las diferencias esenciales
Para comprender bien las diferencias entre los productos dopantes tradicionales y el uso del CBD, es importante aclarar qué es el dopaje:
- El dopaje se refiere generalmente al uso de sustancias o métodos prohibidos por las organizaciones oficiales para mejorar artificialmente el rendimiento de un atleta. Estas prácticas pueden tener graves consecuencias para la salud y para la ética del deporte.
Comparemos ahora los productos dopantes y el CBD con una analogía sencilla. Imagine el dopaje como un velocista que lleva muelles en las zapatillas para saltar más alto y correr más rápido. Los muelles le dan una ventaja injusta y ponen en peligro su salud a largo plazo. El CBD, por su parte, no figura en la lista de sustancias prohibidas, y ningún estudio ha demostrado que mejore el rendimiento; los estudios sobre la recuperación, el estrés o el sueño de los deportistas son todavía demasiado escasos para sacar conclusiones.
Tomemos el ejemplo de un triatleta que se lesiona el hombro. Lo correcto es consultar a un médico deportivo y a un fisioterapeuta, que adaptarán el tratamiento y la vuelta a la actividad. El CBD no sustituye esta atención, y nunca hay que renunciar a un tratamiento prescrito en favor de un producto con CBD.
En resumen, el CBD por sí solo no está clasificado como dopante, pero tampoco tiene un efecto demostrado sobre la recuperación o el rendimiento. Veamos ahora lo que explora la investigación.

III. CBD y deportistas: lo que explora la investigación
Como muchos deportistas, una gimnasta de alto nivel se enfrenta a retos diarios: dolores musculares, estrés, sueño alterado. ¿Qué dicen los estudios sobre el CBD en estos ámbitos?
Estas son las principales vías estudiadas, con muestras pequeñas y resultados que no permiten sacar conclusiones:
- Recuperación: algunos estudios se han interesado por el CBD y los marcadores de inflamación o las agujetas tras el esfuerzo, con resultados contradictorios.
- Gestión del estrés: los atletas suelen estar sometidos a una presión intensa, tanto física como mental. Algunos estudios, fuera del deporte y con grupos pequeños, exploran la relación entre el CBD y la ansiedad, sin permitir sacar conclusiones.
- Sueño: una noche de calidad es crucial para la recuperación y el rendimiento de los deportistas. Los estudios sobre el CBD y el sueño dan resultados variables, y la somnolencia forma parte de sus efectos adversos.
Así pues, el cannabidiol sigue siendo una vía de investigación, no un aliado demostrado de los deportistas. Pero ¿qué dicen las normas antidopaje sobre el CBD? Examinemos esta cuestión más de cerca.
IV. La legislación y la postura de las organizaciones oficiales
Es esencial que los atletas conozcan la postura de los organismos deportivos y la legislación vigente sobre el CBD. La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) es la autoridad que establece las normas en materia de dopaje y de sustancias prohibidas.
Desde el 1 de enero de 2018, el cannabidiol, y solo él, ya no figura en la lista de sustancias prohibidas de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Todos los demás cannabinoides, incluido el THC, siguen prohibidos en competición, y el deportista es responsable de todo lo que contenga su muestra: las trazas de THC presentes en un producto con CBD pueden bastar para dar positivo en un control. La lista de la AMA se actualiza cada año: consulte la versión vigente en el sitio web de la AMA o de la Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje (AFLD) antes de cualquier competición.
Las federaciones y organizaciones signatarias del Código Mundial Antidopaje, como el Comité Olímpico Internacional (COI) o la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), aplican esta misma lista. Algunas disciplinas tienen sus propias normas: en la hípica internacional, por ejemplo, los cannabinoides, incluido el CBD, están prohibidos en el caballo.
Es posible que la legislación sobre el CBD siga evolucionando en los próximos años, a medida que avancen las investigaciones sobre esta molécula y cambien las mentalidades. Mientras tanto, un deportista sometido a controles corre un riesgo real con cualquier producto con CBD, a falta de una garantía absoluta de ausencia de THC.

V. Deportistas y CBD: las precauciones
Ahora que sabe más sobre el CBD y el deporte, estas son las precauciones que conviene conocer:
- Conocer el estatus de los productos: existen aceites, cápsulas, cremas y geles de CBD. Los aceites para ingerir y las cápsulas no están autorizados como alimentos en la Unión Europea; las cremas y los geles están sujetos a la normativa de cosméticos, sin efecto terapéutico reivindicado.
- Ninguna dosis, efectos adversos: como el CBD no es un medicamento, no puede recomendarse ninguna dosis. El CBD no está exento de riesgos: se han descrito efectos adversos (somnolencia, trastornos digestivos, alteración de las enzimas hepáticas a dosis altas) y puede interactuar con algunos medicamentos.
- Hable con su médico si toma medicamentos o si padece una enfermedad conocida; un deportista sometido a controles también puede consultar al médico de su federación.
El CBD no sustituye ni al entrenamiento, ni al sueño, ni a la alimentación, ni al seguimiento médico, que siguen siendo las verdaderas palancas de la recuperación.

VI. CBD y deporte: ni dopante ni producto milagroso
Hoy hemos hecho balance del CBD en el contexto deportivo. Hemos visto que el CBD por sí solo no es una sustancia prohibida por la AMA, pero que sus efectos sobre la recuperación, el estrés o el sueño de los atletas no están demostrados.
El CBD no es una alternativa a los productos prohibidos ni un medio para optimizar el rendimiento. Para un deportista sometido a controles, el riesgo principal está en las trazas de THC y de los demás cannabinoides, prohibidos en competición.
Por último, el CBD no es un medicamento: ante cualquier problema de salud, pida consejo a un médico. Cualquier dolor o lesión ligados al deporte merece la valoración de un médico deportivo.
Ahora ya está informado sobre el CBD y el deporte: normas antidopaje, estado de la investigación y precauciones. Antes de una competición, compruebe siempre la lista de prohibiciones vigente en la AMA o en la AFLD.








