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CBD y convulsiones: lo que ha demostrado la investigación

El cannabidiol (CBD), un compuesto extraído del cáñamo, da mucho que hablar en el ámbito de la epilepsia. Sin embargo, hay una diferencia esencial entre un medicamento a base de cannabidiol, autorizado y prescrito para ciertas epilepsias raras, y el aceite de CBD que se vende en tiendas, que no es un medicamento. Hagamos balance.

Convulsiones y CBD

A lo largo de este artículo, examinaremos lo que las investigaciones científicas han demostrado, y lo que no han demostrado, sobre el CBD y las convulsiones. Veremos también por qué el aceite de CBD de venta libre nunca debe sustituir, ni complementar por iniciativa propia, un tratamiento antiepiléptico, ni en el ser humano ni en el perro.

I. Comprender el CBD y su relación con la epilepsia

A. ¿Qué es el CBD?

El CBD, o cannabidiol, es uno de los numerosos compuestos que se encuentran en el cáñamo. A diferencia del THC, el compuesto más conocido del cannabis, el CBD no tiene efectos psicotrópicos y no provoca sensación de euforia. Es una de las razones por las que se ha estudiado en la epilepsia.

B. ¿Cómo actúa el cannabidiol en la epilepsia?

Los científicos descubrieron que nuestro organismo posee un sistema al que llamaron sistema endocannabinoide, una compleja red de receptores y neurotransmisores implicados en la regulación de numerosas funciones, como el estado de ánimo, el dolor y el sueño. Los cannabinoides, como el CBD, interactúan con este sistema, lo que podría explicar algunos de sus efectos sobre el cerebro.

Los ensayos clínicos han mostrado que un cannabidiol de calidad farmacéutica posee propiedades anticonvulsivas en ciertas epilepsias raras y graves de la infancia. Los mecanismos exactos aún están por aclarar: los investigadores mencionan una modulación de la actividad neuronal que pasaría en parte por vías distintas del sistema endocannabinoide.

Imagen de cerebro y CBD

II. Lo que la investigación ha demostrado en los pacientes epilépticos

A. Los estudios científicos

Se han llevado a cabo investigaciones para evaluar la eficacia del CBD en el tratamiento de la epilepsia. Por ejemplo, un estudio publicado en el «New England Journal of Medicine» mostró que un cannabidiol farmacéutico reducía la frecuencia de las crisis en niños con síndrome de Dravet, una forma rara y grave de epilepsia. Estos ensayos condujeron a la autorización de un medicamento, Epidyolex, prescrito bajo seguimiento médico en los síndromes de Dravet y de Lennox-Gastaut y en el complejo de esclerosis tuberosa, como complemento de otros antiepilépticos.

Para las demás formas de epilepsia, en particular la epilepsia refractaria del adulto, los datos son más limitados y no permiten sacar conclusiones. Sobre todo, estos resultados se refieren a un medicamento dosificado y controlado: no se aplican a los aceites de CBD de venta libre, cuyo contenido real varía y que no están autorizados para este uso.

B. Medicamento y CBD de tienda: por qué importa la diferencia

En internet se encuentran numerosos testimonios de pacientes o de padres que dicen haber visto disminuir las crisis con aceite de CBD. Estos relatos no sustituyen a los ensayos clínicos, y la automedicación entraña riesgos reales:

  • Interacciones medicamentosas

El CBD modifica la acción de ciertas enzimas del hígado (citocromo P450) que eliminan numerosos medicamentos, entre ellos varios antiepilépticos como el clobazam o el valproato. Asociado sin control, puede aumentar sus efectos adversos o modificar su eficacia. También se han notificado lesiones hepáticas y somnolencia. Por eso, el medicamento a base de cannabidiol va acompañado de una vigilancia, en particular de las enzimas hepáticas.

  • Un producto cuya composición exacta se desconoce

Los aceites de CBD de venta libre no tienen la calidad controlada de un medicamento: su contenido real de CBD puede diferir de lo que indica la etiqueta, y es posible que contengan trazas de THC. Para un niño con una epilepsia grave, solo el neurólogo puede decidir un tratamiento a base de cannabidiol, y en ese caso prescribirá el medicamento autorizado.

No modifique, no interrumpa ni complemente nunca un tratamiento antiepiléptico sin la opinión de su médico: una interrupción brusca puede provocar crisis graves.

CBD en frasco

III. Los productos con CBD y la ley

A. Los distintos productos y formas de CBD

El CBD que se vende en tiendas se presenta en varias formas: aceites, cápsulas, bálsamos y cremas. Ninguna es un medicamento. Los productos para ingerir (aceites alimentarios, cápsulas) no están autorizados como alimentos en la Unión Europea (Reglamento sobre nuevos alimentos (UE) 2015/2283), y su venta es ilegal en Francia. Los bálsamos y las cremas son cosméticos, sin efecto terapéutico reconocido.

B. ¿Y la dosis?

La dosis de un medicamento a base de cannabidiol varía según el paciente y la decide únicamente el médico, con una vigilancia adecuada. Para los productos con CBD de venta libre, no hay ninguna dosis validada en la epilepsia: no los tome, ni se los dé a un niño, por iniciativa propia.

La calidad farmacéutica es esencial: es la que garantiza un contenido exacto y la ausencia de THC y de contaminantes, algo que ningún aceite de tienda puede asegurar al mismo nivel. Si tiene dudas sobre el cannabidiol para usted o para un allegado, hable de ello con su neurólogo. El CBD no es un medicamento: ante cualquier problema de salud, pida la opinión de un médico.

Gota de CBD en frasco

IV. Cannabidiol y epilepsia: un medicamento, no un producto de tienda

El cannabidiol ha demostrado su eficacia como medicamento, prescrito y vigilado, en ciertas epilepsias raras y graves. Eso no convierte el aceite de CBD que se vende en tiendas en un tratamiento de las convulsiones: no está dosificado ni controlado como un medicamento, y puede interactuar con los antiepilépticos.

En Francia, la venta de flores y hojas de cáñamo es legal siempre que su contenido de THC no supere el 0,3 %, y los productos con CBD para ingerir no están autorizados como alimentos. Si tiene dudas sobre el cannabidiol para usted o para un ser querido que sufre convulsiones, consulte siempre a su médico o a su neurólogo.

Es importante recordar que cada persona es única y que los efectos del CBD pueden variar de un individuo a otro. Las asociaciones de pacientes, como Épilepsie-France, pueden ayudarle a informarse y a compartir experiencias con otras familias, como complemento del seguimiento médico.

Por último, tenga presente que la investigación sobre el CBD y sus efectos en la epilepsia está en constante evolución. Los científicos siguen estudiando este compuesto para comprender mejor su mecanismo de acción y determinar los mejores métodos de administración y de dosificación para cada paciente. Manténgase informado de los últimos avances a través de su equipo médico, el único capaz de decirle si un tratamiento a base de cannabidiol es adecuado para su situación.

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