Priones
En la década de 1990 estalló uno de los mayores escándalos sanitarios que han afectado a Europa, con el descubrimiento de numerosos casos de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en el ganado vacuno, más conocida como enfermedad de las vacas locas. Esta enfermedad provoca una degeneración del sistema nervioso de la vaca, es mortal y transmisible al ser humano.
La enfermedad
La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) es una enfermedad causada por un prion (un agente patógeno formado por una proteína), que provoca una infección degenerativa del sistema nervioso central y conduce a la muerte del sujeto infectado. El prion se propaga por el cerebro de los bovinos, le da un aspecto de queso gruyer y, con el tiempo, acaba destruyéndolo. Los síntomas suelen aparecer hacia el quinto año después del contagio. La vaca ve cómo cambia su comportamiento y se vuelve hipersensible a distintos estímulos, como el ruido, el tacto o la luz. El animal se aísla de los demás y, poco a poco, su estado de salud se deteriora, con importantes trastornos de la locomoción y, finalmente, la muerte. La evolución de la EEB varía de una semana a 1 año, y cada fase de la enfermedad varía de una vaca a otra.
Los orígenes de la enfermedad
El origen de la enfermedad no se conoce realmente y se han planteado varias hipótesis. No obstante, parece que la epidemia se debió a una transmisión entre especies de una enfermedad cercana al prurigo lumbar (scrapie) de la oveja. La propagación del agente infeccioso se explicaría por la alimentación que se daba a los bovinos. Durante años, los desechos de los mataderos y los cadáveres de animales muertos no aptos para el consumo humano se trituraban, se calentaban y se transformaban en harinas. Estas harinas, extremadamente ricas en proteínas, se incorporaban después a los piensos para animales. Los científicos creen que el prion apareció en ese momento y que las harinas sirvieron de vector para contaminar los rebaños. Mientras cada vez más animales se veían afectados por la EEB, apareció una nueva enfermedad en el ser humano, una variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, cuyos efectos eran prácticamente los mismos que los de la EEB.
CBD y encefalopatía espongiforme bovina
El CBD es una molécula procedente del cáñamo industrial (Cannabis Sativa). Sus posibles efectos son objeto de numerosas investigaciones, la mayoría de las veces en laboratorio. Se vende en forma de distintos productos, el más conocido de los cuales es el aceite de CBD, que no es un medicamento.
- Investigaciones del Centro Nacional de Investigación Científica francés (CNRS) de Valbonne observaron, en células cultivadas y en ratones, que el CBD limitaba la acumulación del prion en las células infectadas.
Estos trabajos de laboratorio no permiten afirmar que el CBD proteja de las enfermedades priónicas en el ser humano: a día de hoy no existe ningún tratamiento ni medio de prevención de este tipo. El CBD no es un medicamento: ante cualquier problema de salud, consulte a un médico.








