CBD y tabaco
El tabaquismo es la primera causa de muerte evitable en Francia. Según Santé publique France, el tabaco causó unas 68.000 muertes en Francia en 2023 (estimación publicada en febrero de 2026), frente a unas 75.000 en 2015. Los cigarrillos contienen una sustancia llamada nicotina, que es la principal responsable de la dependencia del tabaco. Según algunos estudios, provocaría una dependencia superior a la de la cocaína, nada menos. Veamos juntos cuáles son las distintas ayudas para dejar de fumar y lo que la investigación dice del CBD en este ámbito.
Un poco de historia
En América, el tabaco ya se utilizaba desde hacía mucho tiempo cuando Cristóbal Colón acababa de pisar la arena clara del Caribe, en octubre de 1492. Los indígenas fumaban el tabaco con largas pipas, o bien lo mascaban. De vuelta en la corte de Portugal, la planta de tabaco se utilizó como ornamento. Hacia 1550, el médico del rey de España vio en el tabaco un medicamento universal. Año tras año, el tabaco ganó popularidad, y el cardenal Richelieu decidió entonces instaurar un impuesto sobre las ventas. No fue hasta principios del siglo XX cuando salieron a la luz los efectos tóxicos del tabaco sobre la salud.
¿Por qué fumar mata?
El humo del cigarrillo es un cóctel tóxico que contiene más de 4000 compuestos químicos, de los cuales más de 50 están reconocidos como cancerígenos. Contiene, por supuesto, nicotina, alquitranes y distintos aromatizantes, pero eso no es todo: también hay metales pesados (plomo, mercurio, cromo) y gases nocivos (monóxido de carbono, óxido de nitrógeno, amoniaco). Todas estas sustancias, inhaladas varias veces al día, a veces durante varios años, tienen un impacto devastador sobre la salud de los fumadores. El tabaquismo aumenta considerablemente la aparición de enfermedades cardiovasculares, pulmonares y de numerosos cánceres. Según un estudio publicado en 2017 por la OMS, cada año mueren 7 millones de fumadores o exfumadores por enfermedades relacionadas con su consumo.
¿Qué efectos tiene sobre la salud?
Fumar puede provocar una gran variedad de enfermedades:
- Cánceres: cáncer de pulmón, cáncer de garganta, cáncer de boca, cáncer de páncreas, etc.
- Enfermedades cardiovasculares: accidentes cerebrovasculares, aneurisma y distintas enfermedades coronarias
- Enfermedades respiratorias: agravamiento del asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, apneas del sueño, etc.
- Enfermedades digestivas: reflujo gastroesofágico, úlceras, pancreatitis
- Enfermedades dentales: caries, gingivitis, alteración del ecosistema bucal.
Buena noticia: los riesgos de enfermedad disminuyen rápidamente después de dejar de fumar.
- 48 horas después del último cigarrillo, algunas percepciones, como el gusto y el olfato, mejoran
- 72 horas después de dejarlo, respirar exige menos esfuerzo
- Al cabo de 3 meses, la tos es cada vez más rara y el cansancio desaparece.
- Al cabo de 1 año, el riesgo de infarto se reduce a la mitad.
- Al cabo de 5 años, el riesgo de ictus pasa a ser idéntico al de un no fumador.
- Al cabo de 15 años, el fumador recupera una esperanza de vida cercana a la de una persona que nunca ha fumado.
¿Cómo dejar de fumar?
Para dejar de fumar no existe, por desgracia, ningún método milagroso, y a veces hacen falta varios intentos antes de encontrar EL método.
- Los sustitutos de la nicotina: su papel es liberar nicotina de forma lenta y regular. El cuerpo recibe su dosis de nicotina, lo que alivia la sensación de carencia durante la deshabituación. La nicotina deja de asociarse al placer y, poco a poco, la dependencia se desvanece. Los sustitutos de la nicotina están disponibles en farmacia con o sin receta médica. Se presentan en forma de parche para pegar en la piel, de chicle o de caramelos.
- Los tratamientos farmacológicos: se dispensan exclusivamente con receta médica, como la vareniclina o el bupropión. Tienen contraindicaciones, en particular durante el embarazo: solo un médico puede prescribirlos.
- El vapeo: en su dictamen del 4 de enero de 2022, el Alto Consejo de Salud Pública francés (Haut Conseil de la santé publique) considera insuficientes los datos para que los profesionales sanitarios propongan el cigarrillo electrónico como ayuda para dejar de fumar, y da prioridad a los tratamientos de eficacia probada (sustitutos de la nicotina, medicamentos).
- La ayuda psicológica: algunas terapias, como las terapias cognitivo-conductuales (TCC), obtienen cierto éxito durante la deshabituación y reducen los efectos de la carencia.
CBD y dejar el tabaco
El CBD (cannabidiol) es una molécula procedente del cáñamo industrial (Cannabis Sativa) y forma parte de la gran familia de los cannabinoides. Desde hace algunos años es objeto de numerosos estudios. El CBD no es psicotrópico, como sí lo es su célebre primo el THC (conocido por su efecto de «colocón»). Una pequeña precisión: el THC está clasificado como estupefaciente en Francia, mientras que el CBD (cannabidiol) no lo está; la venta de flores y hojas de cáñamo con menos del 0,3 % de THC está permitida. En cambio, los alimentos con CBD (aceites para ingerir, chicles) no están autorizados en la Unión Europea. Fumar CBD, mezclado o no con tabaco, expone a los mismos productos de combustión tóxicos que el cigarrillo. Esto es lo que dice la investigación sobre el CBD y las ganas de fumar:
- En 2013, un pequeño estudio piloto del University College London (Morgan et al.), realizado con un par de docenas de fumadores durante una semana, observó una disminución de alrededor del 40 % del número de cigarrillos fumados en el grupo que había recibido cannabidiol (CBD) mediante inhalador. Este resultado preliminar no ha sido confirmado por ensayos más amplios.
Por tanto, el CBD no es un método reconocido para dejar de fumar, y no es un medicamento. Las ayudas que han demostrado su eficacia son los sustitutos de la nicotina, los medicamentos prescritos y el acompañamiento de un profesional: hable de ello con su médico o su farmacéutico, o llame a Tabac Info Service al 39 89 (desde Francia).







